
Me habían dicho que es uno de los libros más felices de Milan Kundera, autor que me encanta, así que cuando lo vi en la biblioteca no dudé en llevármelo a casa. Puede que sea de esas personas que prefiere las reflexiones cargadas de pesimismo, pero el caso es que no me ha terminado de convencer.
El libro está compuesto por siete historias donde el tema común es el juego de la seducción, el amor y las situaciones que éste provoca. En mi opinión, no todas las historias están al mismo nivel: algunas me han resultado incluso un poco aburridas. Me quedo, sin embargo, con dos de ellas como las mejores:
- La primera, titulada "Nadie se va a reír", donde el protagonista se va metiendo poco a poco en un gran lío gracias a su enorme facilidad para mentir.
- Y la tercera: "El falso autostop", donde un inocente juego de cambio de personalidad hará tambalearse la relación de una joven pareja.
Añado un fragmento de la última de las narraciones, "Eduard y Dios":
"Es así como suele suceder en la vida: el hombre cree que desempeña su papel en una determinada obra y no sabe que mientras tanto han cambiado el decorado en el escenario sin que lo note y sin darse cuenta se encuentra en medio de una representación completamente distinta."




