jueves, 28 de mayo de 2009

Celebrando

Con respecto al fútbol, suelo ser pesimista, así que la verdad es que durante estos últimos meses siempre he estado con miedo: perderemos la copa, dejaremos escapar la Liga, ¿conseguiremos la tercera?... Aish!, ¡qué poca confianza!
Ayer fue un día GRANDE, con mayúsculas...

martes, 26 de mayo de 2009

Nuevas adquisiones para mi terraza

Os presento a los nuevos miembros de mi pequeño jardín. Algunos no han sobrevivido al cambio de temperaturas y he perdido los pensamientos, entre otros, snif!




Por mi santo mi chico me regaló una hortensia, mi flor preferida, pero me he abstenido de hacerle foto: un golpe de calor la ha dejado medio moribunda y hasta que no se recupere no la presentaré en sociedad.
Aunque de las que estamos más orgullosos es de las tomateras... No sé si conseguiré que crezca algo, pero al menos me tiene entretenida y muy ilusionada. Es increible que en apenas una semana hayan crecido tanto!


Y en fin, esta es mi entrada de hoy: simple, pero me relaja tanto...

lunes, 18 de mayo de 2009

Mario Benedetti


Ahora que se ha apagado su voz,
que no quede en el olvido

DEFENSA DE LA ALEGRÍA
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegía como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y de la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.

CORAZÓN CORAZA
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no
.

Porque fue uno de los primeros poetas que me emocionó y con los que disfruté de la poesía, porque para él cotidianeidad, sencillez y arte eran la misma cosa, porque demostró que con simples palabras podían hacerse poemas maravillsosos, porque hoy la noticia de su muerte ha sido como un mazazo...
Nos quedan ya tan pocos poetas...

miércoles, 6 de mayo de 2009

Relax

Puede que sea el calor, los efectos secundarios de las pastillas para la alergia, el cansancio acumulado...; pero el caso es que llevo unos días agotada. La siesta se me cae encima y por las noches, a partir de las 12 ya no soy persona...
Sólo me apetece tumbarme en la hierba (la playa está demasiado lejos) o en una hamaca, como hice el fin de semana pasado, y quedarme relajada mirando el cielo... ¿Es mucho pedir?

lunes, 27 de abril de 2009

Ripollés

La semana pasada, dando un paseo por El Retiro, me encontré con estas esculturas de Juan García Ripollés. Me encantaron. Dan una alegría y un color especial al parque.





sábado, 25 de abril de 2009

"El talento del lector", de Enrique Vila-Matas

El día del libro leí este artículo en El País y no he podido resistirme a poner aquí el principio. Me encanta la similitud con el microrrelato de Agusto Monterroso, "El dinosaurio".
"Cuando despertaron del ensueño de las hipotecas y de aquel poderío económico que habían creído eterno, cuando despertaron en pleno centro del torbellino que lo arrasaba todo, el libro seguía ahí. Era asombroso, nada ni nadie había conseguido alterarlo, nadie lo había movido del lugar de siempre. Miraron incrédulos, parecía mentira. Allí estaba, totalmente imperturbable. Años de barbarie no habían podido con él, y ahora, a principios de aquel siglo que había comenzado con la gran borrasca , el libro estaba allí para recordarles o simplemente informarles, por si no lo sabían, que la literatura habla un lenguaje distinto, no opresor, muy diferente al resto de los lenguajes perversos que nos esclavizan con sus tiranías cotidianas: el lenguaje económico, político, religioso, familiar, televisivo".
[...]

miércoles, 22 de abril de 2009

martes, 14 de abril de 2009

Roma II

La Roma de las ruinas: la encantadora, la que muestra su pasado en cada rincón, a la vuelta de cualquier esquina; ya sea en forma de Colisseo, de foro, de columnas, arcos conmemorativos...





Simplemente majestuosa.

lunes, 13 de abril de 2009

Roma I

Todo lo bueno se acaba, y las vacaciones no podían ser menos... snif snif!!! Mañana toca volver al curro, pero al menos esta vez me llevo los recuerdos de mis días en Roma.
Había estado por primera vez hace unos años, pero fue el final de un viaje organizado por las principales ciudades italianas y estaba tan cansada que creo que no pude apreciarla lo suficiente. Esta vez, por suerte, he pasado allí el suficiente tiempo para disfrutarla y, sí, para afirmar que me gusta.
Los cuatro días que estuve dieron mucho de sí y el tiempo, inmejorable, me permitió estar todo el día en la calle, paseando, paseando y paseando.
Lo negativo (me hubiera gustado que no hubiese nada malo en este viaje tan bonito) fue el terremoto que sentí el domigo por la noche. Nunca me había visto en una situación así y espero no volver a vivirla. A las 3'34de la madrugada, tan solo dos minutos después que en el epicentro, el armario de la habitación empezó a sonar y, al encender la luz, vi las paredes y la lámpara moviéndose de un lado a otro. Fue poco tiempo, pero a mí se me hizo eterno. Las noticias que vi al día siguiente en la televisión italiana me dejaron sin palabras. Había pasado eso que de pequeña me daba tanto terror a tan solo 100 kilómetros de donde dormía.

jueves, 2 de abril de 2009

Me voy a Roma!!!

Mañana me voy a pasar unos días a Roma. Volveré la semana que viene y prometo hacer una entrada sobre el viaje. Aish! Qué nervios!

miércoles, 1 de abril de 2009

Blog mágico

Manrique (http://diariodeunjubilado.blogspot.com/) me ha concedido el premio "Blog mágico". Me ha hecho mucha ilusión, ya que últimamente tengo el blog un poco descuidado y agradezco que pese a ello me haya tenido en cuenta.


Las condiciones del premio son las siguientes:
1.- Exhibir la imagen del premio.
2.- Poner el enlace de la persona que te lo ha concedido.
3.- Elegir 15 blogs.
4.- Comunicárselo a los premiados

Así que ahora me toca a mí repartir el premio:
- Alma máter: http://almamater40.blogspot.com/
- Drea: http://carnerosa.blogspot.com/
- Marga:http://mideliciosamarga.blogspot.com/
- Mónica: http://monica-ilustraciones.blogspot.com/
- Catty: http://lavidaesungranviaje.blogspot.com/
- Destripacuentos: http://destripacuentos.blogspot.com/
- Ainhoa: http://desierto1.blogspot.com/
- Menhari: http://donderesideelamor.blogspot.com/
- Fabrisa: http://verdadesymentirasdiarias.blogspot.com/
- Malvi: http://todosleemosenrealidad.blogspot.com/
- Tere: http://cactus-favoritos.blogspot.com/

Muchas gracias a todos: a los que me hacéis reflexionar sobre aspectos de la vida, a los que me recomendáis libros y películas, a los que me hacéis reír con chistes o con hallazgos de videos sorprendentes, a los que me enseñáis cosas nuevas, ya sean cerditos, cáctus o recetas de cocina y, sobre todo, gracias de nuevo a Manrique por otorgarme el premio y por compartir sus recuerdos y experiencias.

martes, 31 de marzo de 2009

martes, 24 de marzo de 2009

A la deriva, de Horacio Quiroga

Este es el cuento que, en su día, dio nombre a este blog. Lo conocí hace unos cuantos años y hoy me he vuelto a topar con él dando una vuelta por la biblioteca, así que lo pongo aquí por si no lo conocéis y os apetece leerlo.

A la deriva

El hombre pisó algo blancuzco, y en seguida sintió la mordedura en el pie. Saltó adelante, y al volverse con un juramento vio una yaracacusú que, arrollada sobre sí misma, esperaba otro ataque.
El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente, y sacó el machete de la cintura. La víbora vio la amenaza, y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó de lomo, dislocándole las vértebras.
El hombre se bajó hasta la mordedura, quitó las gotitas de sangre, y durante un instante contempló. Un dolor agudo nacía de los dos puntitos violetas, y comenzaba a invadir todo el pie. Apresuradamente se ligó el tobillo con su pañuelo y siguió por la picada hacia su rancho.
El dolor en el pie aumentaba, con sensación de tirante abultamiento, y de pronto el hombre sintió dos o tres fulgurantes puntadas que, como relámpagos, habían irradiado desde la herida hasta la mitad de la pantorrilla. Movía la pierna con dificultad; una metálica sequedad de garganta, seguida de sed quemante, le arrancó un nuevo juramento.
Llegó por fin al rancho y se echó de brazos sobre la rueda de un trapiche. Los dos puntitos violeta desaparecían ahora en la monstruosa hinchazón del pie entero. La piel parecía adelgazada y a punto de ceder, de tensa. Quiso llamar a su mujer, y la voz se quebró en un ronco arrastre de garganta reseca. La sed lo devoraba.
-¡Dorotea! -alcanzó a lanzar en un estertor-. ¡Dame caña
!
Su mujer corrió con un vaso lleno, que el hombre sorbió en tres tragos. Pero no había sentido gusto alguno.
-¡Te pedí caña, no agua! -rugió de nuevo-. ¡Dame caña!
-¡Pero es caña, Paulino! -protestó la mujer, espantada.
-¡No, me diste agua! ¡Quiero caña, te digo!
La mujer corrió otra vez, volviendo con la damajuana. El hombre tragó uno tras otro dos vasos, pero no sintió nada en la garganta.
-Bueno; esto se pone feo -murmuró entonces, mirando su pie lívido y ya con lustre gangrenoso. Sobre la honda ligadura del pañuelo, la carne desbordaba como una monstruosa morcilla.
Los dolores fulgurantes se sucedían en continuos relampagueos y llegaban ahora a la ingle. La atroz sequedad de garganta que el aliento parecía caldear más, aumentaba a la par. Cuando pretendió incorporarse, un fulminante vómito lo mantuvo medio minuto con la frente apoyada en la rueda de palo.
Pero el hombre no quería morir, y descendiendo hasta la costa subió a su canoa. Sentose en la popa y comenzó a palear hasta el centro del Paraná. Allí la corriente del río, que en las inmediaciones del Iguazú corre seis millas, lo llevaría antes de cinco horas a Tacurú-Pucú.
El hombre, con sombría energía, pudo efectivamente llegar hasta el medio del río; pero allí sus manos dormidas dejaron caer la pala en la canoa, y tras un nuevo vómito -de sangre esta vez- dirigió una mirada al sol que ya trasponía el monte.
La pierna entera, hasta medio muslo, era ya un bloque deforme y durísimo que reventaba la ropa. El hombre cortó la ligadura y abrió el pantalón con su cuchillo: el bajo vientre desbordó hinchado, con grandes manchas lívidas y terriblemente doloroso. El hombre pensó que no podría jamás llegar él solo a Tacurú-Pucú, y se decidió a pedir ayuda a su compadre Alves, aunque hacía mucho tiempo que estaban disgustados.
La corriente del río se precipitaba ahora hacia la costa brasileña, y el hombre pudo fácilmente atracar. Se arrastró por la picada en cuesta arriba, pero a los veinte metros, exhausto, quedó tendido de pecho.
-¡Alves! -gritó con cuanta fuerza pudo; y prestó oído en vano.
-¡Compadre Alves! ¡No me niegue este favor! -clamó de nuevo, alzando la cabeza del suelo. En el silencio de la selva no se oyó un solo rumor. El hombre tuvo aún valor para llegar hasta su canoa, y la corriente, cogiéndola de nuevo, la llevó velozmente a la deriva.
El Paraná corre allí en el fondo de una inmensa hoya, cuyas paredes, altas de cien metros, encajonan fúnebremente el río. Desde las orillas bordeadas de negros bloques de basalto, asciende el bosque, negro también. Adelante, a los costados, detrás, la eterna muralla lúgubre, en cuyo fondo el río arremolinado se precipita en incesantes borbollones de agua fangosa. El paisaje es agresivo, y reina en él un silencio de muerte. Al atardecer, sin embargo, su belleza sombría y calma cobra una majestad única.
El sol había caído ya cuando el hombre, semitendido en el fondo de la canoa, tuvo un violento escalofrío. Y de pronto, con asombro, enderezó pesadamente la cabeza: se sentía mejor. La pierna le dolía apenas, la sed disminuía, y su pecho, libre ya, se abría en lenta inspiración.
El veneno comenzaba a irse, no había duda. Se hallaba casi bien, y aunque no tenía fuerzas para mover la mano, contaba con la caída del rocío para reponerse del todo. Calculó que antes de tres horas estaría en Tacurú-Pucú.
El bienestar avanzaba, y con él una somnolencia llena de recuerdos. No sentía ya nada ni en la pierna ni en el vientre. ¿Viviría aún su compadre Gaona en Tacurú-Pucú? Acaso viera también a su ex patrón mister Dougald, y al recibidor del obraje.
¿Llegaría pronto? El cielo, al poniente, se abría ahora en pantalla de oro, y el río se había coloreado también. Desde la costa paraguaya, ya entenebrecida, el monte dejaba caer sobre el río su frescura crepuscular, en penetrantes efluvios de azahar y miel silvestre. Una pareja de guacamayos cruzó muy alto y en silencio hacia el Paraguay.
Allá abajo, sobre el río de oro, la canoa derivaba velozmente, girando a ratos sobre sí misma ante el borbollón de un remolino. El hombre que iba en ella se sentía cada vez mejor, y pensaba entretanto en el tiempo justo que había pasado sin ver a su ex patrón Dougald. ¿Tres años? Tal vez no, no tanto. ¿Dos años y nueve meses? Acaso. ¿Ocho meses y medio? Eso sí, seguramente.
De pronto sintió que estaba helado hasta el pecho.
¿Qué sería? Y la respiración...
Al recibidor de maderas de mister Dougald, Lorenzo Cubilla, lo había conocido en Puerto Esperanza un viernes santo... ¿Viernes? Sí, o jueves...
El hombre estiró lentamente los dedos de la mano.
-Un jueves...
Y cesó de respirar.


Horacio Quiroga:
Cuentos de amor, de locura y muerte

domingo, 22 de marzo de 2009

sábado, 14 de marzo de 2009

Maravilloso Millás

Este es el artículo de Juan José Millás de ayer. Es genial; tan redondito que no se me ocurre nada más que añadir
INESTABILIDAD
Nos encontrábamos ya cerca de mi casa, cuando el taxista fue avisado por un colega de que había en nuestro camino un control de alcoholemia. Como resultara imposible dar la vuelta o escapar por una calle lateral, el conductor me confesó que llevaba dos copas, pues había comido con unos amigos de la infancia a los que hacía años que no veía. ¿Y qué quiere que le haga?, pregunté. Que se ponga al volante, respondió, como si usted fuera el taxista y yo el pasajero. Me pareció una propuesta absurda a la que respondí con una sonrisa de desconcierto. Mientras sonreía, vi en sus ojos, a través del espejo retrovisor, un movimiento de pánico que produjo también en mí alguna inquietud. En cuestión de segundos me puso al corriente de su situación, responsabilizándome del drama familiar que se le vendría encima si le retiraban la licencia. Aunque intenté defenderme, lo cierto es que al cabo de un momento, dada mi debilidad de carácter, estaba al volante del taxi, con el conductor detrás.Alcanzado el control, un guardia hizo señas de que nos echáramos a un lado. Luego se acercó, me informó acerca de sus propósitos y me pidió que soplara, lo que hice con miedo, pues aunque no había bebido creo que el organismo puede, en situaciones de estrés, producir todas las sustancias existentes. Por fortuna, estaba limpio y me dejaron seguir. Como no era cuestión de detenerse a unos metros del control para realizar el cambio, y dado que mi domicilio se encontraba muy cerca, continué conduciendo hasta el portal, donde el taxista, tras mirar el contador, sacó un billete, me lo dio, abrió la puerta, salió del coche y se metió en mi casa, todo con una rapidez tal que no fui capaz de reaccionar. Además, apareció enseguida otro cliente que me pidió que lo llevara a toda mecha al aeropuerto. Qué inestable es la realidad, pensé arrancando.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Moving

Macaco ha sacado nuevo disco y no he podido resistirme a poner aquí el vídeo. Merece la pena verlo completo porque, al igual que en la canción "Madre tierra", aparecen un motón de caras conocidas. Pinchad aquí para verlo:


jueves, 26 de febrero de 2009

Gabriel García Márquez

Leí Cien años de soledad (1967) cuando estaba haciendo COU (actualmente 2º de Bachillerato). Me gustó, aunque estoy convencida de que la presión por la inminente llegada de Selectividad y la edad no me permitieron disfrutarla como es debido.

Este año me he propuesto rescatar a G. García Márquez del olvido de mi biblioteca y me he puesto manos a la obra. La semana pasada leí Del amor y otros demonios (1994) y ayer acabé Relato de un náufrago (1955).

Ambas obras tienen mucho en común: las dos parten de una historia real, en las dos se ve claramente la faceta periodística del autor y, por último, las dos obras son relativamente breves. Si tuviese que quedarme con una de las dos, sin duda lo haría con la última. Es un texto sencillo y tal vez sea aquí donde reside su encanto, aunque debo reconocer que el tema del naufragio y la superviviencia siempre me ha llamado la atención. En resumen: si no lo habéis leído, os lo recomiendo.

Ahora admito sugerencias: ¿vuelvo a leer Cien años de soledad? ¿Me recomendáis algún otro?

sábado, 21 de febrero de 2009

Carnaval

Ayer estuve en una tienda de disfraces y me quedé sorprendida de la cantidad de gente que estaba allí buscando novedades para sorprender este año. Apenas se podía dar un paso y las edades de los compradores eran dispares: desde bebés hasta personas ya entradas en años. Pero sí había una nota común: la alegría de todo el mundo por disfrazarse.

Supongo que es el hecho de cambiar radicalmente nuestra indumentaria, de sentir por unas horas que somos otros, lo que hace que cada vez haya más gente disfrazada en estas fechas.

Y vosotros, ¿os vais a disfrazar?

martes, 3 de febrero de 2009

Por San Blas...

la cigüeña verás...

jueves, 29 de enero de 2009

Lisboa

Hace ahora un año fui por primera vez a Lisboa. Llevaba mucho tiempo queriendo ir y aproveché el fin de semana de tres días (ese que tenemos los que nos dedicamos a la educación) para conocerla. el viaje en coche, desde Madrid, se hace bastante cómodo pues, a pesar de la distancia, hay una buena autovía.

Llegamos el viernes por la noche y, aunque en un primer momento me agobió el no saber dónde estaba el hotel y el encontrarnos con un tranvía cada dos por tres, supe que esa ciudad me había enganchado desde el principio.

Creo que para los pocos días que estuvimos conocimos bastantes cosas, aunque siempre queda algo en el tintero.







Si tuviera que quedarme con algo de lo que vi, sería muy muy muy difícil la elección, aunque las ruinas del convento do Carmo (creo recordar que se escribía así) me impactaron bastante.




Muchas veces me han venido a la cabeza imágenes y sensaciones de los lugares que he visitado. Y su recuerdo, en el tiempo, incluso me parece mucho más agradable que en el pasado. A Lisboa he vuelto, de esta forma, innumerables veces durante este año y siempre tengo la misma sensación de bienestar, tranquilidad y felicidad. espero poder volver, físicamente, dentro de poco.