De Daniel Glattauer
Escribo la reseña de los dos juntos porque la historia, en realidad, es la misma. No me suelen gustar las novelas que tienen continuaciones, pero reconozco que con esta me piqué desde las primeras páginas y tuve que ir a por la segunda parte rápidamente.
Lo más novedoso de estas novelas es que conocemos una historia de amor sólo y exclusivamente a partir de los emails que se escriben los protagonistas. Es decir: no hay un narrador que nos diga este personaje es de tal forma, piensa esto...; sino que conocemos a los protagonistas al mismo tiempo que se conocen el uno al otro.
No quiero desvelar demasiado del argumento, así que podría resumirlo en que, por error, una mujer envía un correo electrónico a un hombre. En vez de dejarlo pasar, el hombre le contesta que se ha equivocado, y a partir de ahí comenzará una bonita relación basada únicamente en las confidencias que se hacen por correo, pues juegan con la posibilidad de verse en persona pero esa opción siempre se complica. Las personalidades de los dos son tan atrayentes, que gracias a ellas se sostiene toda la historia.
Me han gustado, sí, mucho. Son unos libros que se devoran (la estructura de los emails le da bastante rapidez) y con los que se pasa un muy buen rato. Muy recomendables.