"Pero ahora parece posible que la verdad acerca de envejecer sea que cada vez haya menos cosas de las que una pueda reírse, hasta que al final no quede nada en lo que una estuviera convencida de que nunca iba a convertirse."
Lo compramos el Día del Libro de este año; nos gustó el hecho de que estuviese dividido en párrafos breves, que fuese una novela construida a partir de reflexiones sueltas, como si del propio pensamiento se tratase.
La protagonista es la propia narradora, que camina por sus recuerdos e ideas sobre su matrimonio, su maternidad y, en definitiva, sobre los efectos devastadores del paso del tiempo.
Me ha gustado por la originalidad así como por sus palabras pero, sobre todo, por todo aquello que no dice.

