Por tantas lecturas inolvidables, por tanta ternura y sensibilidad, por crear mundos maravillosos y, en definitiva, por todo lo que nos regalaste en tus palabras...
¡Gracias!
Me embarco en el intento de crear un blog sobre literatura, viajes, cine...,y, en definitiva, sobre todo lo que vaya surgiendo. Espero que llegue a buen puerto y no quede a la deriva... Gracias por visitarme.

Pero antes de eso, entre maleta y maleta, me voy a pasar esta tarde por la manifestación "indignada" que está prevista en Madrid. Por varios motivos no fui a Sol en los días posteriores al 15 M y me siento mal por ello, así que aprovecharé la oportunidad hoy. Si me da tiempo esta noche, tal vez pueda contar qué tal ha ido. 
Me aburre toda esta historia que se monta cada vez que hay un Barça-Madrid. Tanto, tantísimo, que cuando llega el día señalado no me apetece nada ver el partido. ¿Realmente merece la pena perder esos 90 minutos, más los días (o semanas) previos y posteriores? Tengo la sensación de que cualquier partido es más interesante que "el clásico". Y no es porque sea del Barça y viva en Madrid, sino por esta ceremonia mediática que lo único que hace es caldear los ánimos en uno y otro bando dejando de lado lo más importante: el placer de disfrutar con el fútbol simplemente por eso, porque es fútbol.
Está de moda. Ganar el Premio Nobel de Literatura es lo que tiene. Jejeje. 






Ayer estuve en una tienda de disfraces y me quedé sorprendida de la cantidad de gente que estaba allí buscando novedades para sorprender este año. Apenas se podía dar un paso y las edades de los compradores eran dispares: desde bebés hasta personas ya entradas en años. Pero sí había una nota común: la alegría de todo el mundo por disfrazarse.