"Y, sin embargo, era él quien había permitido que, en su relato, la pobre Silvia se lanzara contra el espejo. Podría haberlo evitado, pero es caso es que no lo había hecho [...] Al fin y al cabo, era él quien manejaba los hilos de sus personajes"
Creo que hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una lectura juvenil y que no me encontraba con algo de tanta calidad. ¡Qué gusto da, encontrarse con libros así!
Ya el principio, con la magnífica presentación de su protagonista, Bambert, es sencillamente genial. Bambert es un hombre especial, de esos que perduran en la memoria: un individuo solitario que únicamente mantiene contacto con su inquilino, que tiene una tienda bajo su casa. Su gran pasión es escribir cuentos pero, cuando está a punto de empezar el último, decide concederles la libertad y los va soltando, uno a uno, atados a un farolillo chino. Junto a ellos añade una nota pidiendo que quien lo encuentre se lo reenvíe, para así conceder a cada uno un lugar de origen.
Ese es el marco narrativo de unos cuentos que se irán entremezclando con la realidad, de forma que ambas lleguen a confundirse.
Como decía al empezar, ha sido una agradable sorpresa y un gran descubrimiento que no puedo, ni debo, dejar de recomendar.
-----------------------Ya el principio, con la magnífica presentación de su protagonista, Bambert, es sencillamente genial. Bambert es un hombre especial, de esos que perduran en la memoria: un individuo solitario que únicamente mantiene contacto con su inquilino, que tiene una tienda bajo su casa. Su gran pasión es escribir cuentos pero, cuando está a punto de empezar el último, decide concederles la libertad y los va soltando, uno a uno, atados a un farolillo chino. Junto a ellos añade una nota pidiendo que quien lo encuentre se lo reenvíe, para así conceder a cada uno un lugar de origen.
Ese es el marco narrativo de unos cuentos que se irán entremezclando con la realidad, de forma que ambas lleguen a confundirse.
Como decía al empezar, ha sido una agradable sorpresa y un gran descubrimiento que no puedo, ni debo, dejar de recomendar.
Reto Sumando 2014: 36 caracteres (657/2014)

