No he podido contenerme: el espíritu literario se ha apoderado hoy de mí y me he puesto las botas en la Feria del Libro... Nada más y nada menos que tres. En estos tiempos de crisis... me siento un pelín culpable...
Hacía tiempo que no iba en fin de semana y ya había olvidado lo que es tener a los escritores tan cerca. En mis bolsas me he llevado las letras, tanto manuscritas como impresas, de Luis García Montero y Ana Mª Matute. Una recopilación poética (Inventario tres) de Mario Benedetti ha sido el tercero en la lista.
Cuando era pequeña, mi padres me llevaban todos los años y siempre me compraban algún libro (normalmente más de uno). El primero que recuerdo se llamaba "Julieta estate quieta". Yo debía de tener unos 6 ó 7 años y aún lo tengo en algún lugar de la casa de mis padres. Ya más mayor, recuerdo ver y pedirles una firma (un momento terrible, dada mi timidez) a Torcuato Luca de Tena (que me había encantado con "Edad prohibida") y a Mario Vargas Llosa. Reconozco que la lectura "La ciudad y los perros" de este último fue un poco dura para mi edad (áproximadamente debía de tener 15 años) y sólo pude entenderla unos años más tarde.
El de hoy ha sido un paseo agradable y el hecho de que el día estuviese nublado ha ayudado bastante: recuerdo la calorina que he pasado otras veces...
Y aquí estoy ahora, pensando por dónde empiezo mi festín...
